Con el SoFi Stadium de testigo, España y Bélgica se juegan este viernes (21:00 horas/La 1) un billete para las semifinales del Mundial, donde se cruzarían con Francia o Marruecos.
Es el primer partido en una eliminatoria entre estas dos selecciones desde lo sucedido en 1986, cuando los 'diablos rojos' vencieron de manera cruel al equipo dirigido por Miguel Muñoz y truncaron el sueño de una generación que estaba a las puertas de meterse por primera vez entre los cuatro mejores países del torneo.
Pero no es el único asunto por resolver. El encuentro de esta semana tiene varios frentes abiertos más allá de lo meramente deportivo, alimentados por precedentes históricos y decisiones personales que vuelven a cobrar protagonismo.
Los penaltis del Mundial 86
Hace 40 años, en Puebla (México), España cayó eliminada de la Copa del Mundo en la tanda de penaltis ante Bélgica, una derrota que le privó de disputar por primera vez unas semifinales mundialistas y de enfrentarse a la Argentina de Diego Armando Maradona, que acabaría proclamándose campeona.
Después de la 'manita' a Dinamarca (5-1), los de Miguel Muñoz llegaban pletóricos al encuentro, pero sufrieron hasta para forzar la prórroga.
España gana a Bélgica por penaltis
Jan Ceulemans adelantó a los belgas en la primera parte y no fue hasta el minuto 85 cuando Juan Antonio Señor colocó el empate en el marcador tras un potente disparo con la zurda desde fuera del área. El tiempo extra no decantó la balanza, así que todo se decidió desde los once metros.
Eloy Olaya, con 22 años, terminó siendo el único jugador que falló su lanzamiento en aquella tanda. Recordando aquel episodio, el jugador recordó hace poco el apoyo de la afición.
"Fue un cariño tremendo de la gente. Incluso empezada la temporada siguiente con el Sporting, todo el mundo manifestaba el apoyo hacia mí. Y, bueno, la frase típica 'lo falla quien lo tira'. Ahora, con las redes sociales, a lo mejor, hubiesen hecho mucho más daño, pero no existían en aquella época", contó el asturiano en una entrevista con 20minutos.
El caso de Matías Fernández-Pardo
El futbolista del Lille, que salió en los minutos finales contra Egipto e Irán, disputó algo más de media hora frente a Nueva Zelanda y no ha jugado nada en las eliminatorias, será uno de los focos de atención este viernes.
"Quiero jugar con España, sin duda", dijo Fernández-Pardo, nacido en Bruselas, de padre español y madre italiana, en una entrevista con MARCA en diciembre de 2024.
Victoria de España ante Bélgica
La RFEF tramitó toda la documentación necesaria para que el delantero vistiera los colores del equipo español a partir de entonces, pero no acudió a ninguna de las cuatro convocatorias a las que fue citado.
En la primera alegó una lesión, a pesar de que tras el parón jugó con total normalidad en la Ligue 1, y en otras puso como excusa al propio club francés, que, según el jugador, no le dejaba viajar a Chile para disputar el Mundial Sub-20.
Finalmente, en mayo de este año fue convocado por Bélgica para jugar la Copa del Mundo. En declaraciones a la RTBF, se desvinculó de La Roja: "Nunca dije que quisiera jugar con España y, si se entendió así, fueron declaraciones deformadas".
Récord negativo en grandes torneos
España solo ha ganado uno de sus tres enfrentamientos contra Bélgica en las fases finales de un Mundial o una Eurocopa.
Los 'diablos rojos' ganaron el primer choque en la EURO de 1980, con goles de Eric Gerets y Julien Cools. Entre medias, Quini había empatado para el combinado español, pero no sirvió de nada. Los de Kubala acabaron eliminados en fase de grupos, con nada más que un punto.
Seis años después llegó el amargo desenlace en el Mundial de México, pero La Roja se tomó la revancha cuatro años más tarde, en Italia (1-2). Míchel fue el gran protagonista con un gol y una asistencia, mientras que Patrick Vervoort anotó de falta el único gol del equipo belga.
Sin embargo, el único precedente mundialista en una eliminatoria sigue sonriendo a Bélgica, una espina que España intentará quitarse este viernes en Los Ángeles.