Salvo sorpresa, el Real Madrid va a terminar la temporada en blanco, la primera desde la 2020/21 y nada más que la tercera en las últimas dos décadas.
Perdió la final de la Supercopa con el Barça, cayó eliminado en la Copa del Rey por el Albacete, está a nueve puntos del liderato en LaLiga y, a mediados de abril, dijo adiós también a la Champions League tras quedar apeado por el Bayern Múnich.
Los blancos habían puesto todas sus ilusiones en una competición europea que les viene como anillo al dedo, pero muchas veces no vale solo con apelar a la mística.
En el sexto capítulo de Figosofadas, el podcast de Luís Figo junto con Betfair, la leyenda lusa hace su valoración sobre lo acontecido en los cuartos de final de la Liga de Campeones y cuenta lo que significa para el Real Madrid un torneo que él mismo conquistó en 2002.
"No puedes ganar todos los años"
Aunque en ocasiones lo parezca, ningún equipo logra imponer una hegemonía eterna. Hasta los Bulls de Jordan o los Lakers de Kareem Abdul-Jabbar llegó un momento en el que se toparon con el límite de sus posibilidades.
Pero la Liga de Campeones es una auténtica religión para el madridismo, tal y como lo relata el propio Figo. "Ganar la Champions está en el ADN del Madrid. Por historia, se sabe lo que es esta competición para el club, hay un magnetismo y una atracción mutua, pero, lógicamente, no puedes ganar todos los años.
Hay otros equipos que también tienen ese objetivo. El fútbol es así, si ganara siempre el mismo sería muy aburrido", cuenta el luso, que, sin embargo, recalca que una temporada en blanco es una mancha muy importante en el historial del equipo de Chamartín.
"El año que el Madrid no gana nada es extremamente negativo. Si ganas la Liga, es un año medio bueno", añade. Pero esta temporada ni siquiera va a ser medio buena, salvo que los de Álvaro Arbeloa logran una hazaña sin precedentes.
La eliminación en Mónaco... ¿parecida?
Luís Figo estaba en aquel Real Madrid que perdió frente al Mónaco por el valor doble de los goles fuera de casa en los cuartos de final de la Champions en la temporada 2003/04.
Los blancos ganaron en el Bernabéu por 4-2, gracias a los goles de Helguera, Zidane, Figo y Ronaldo, pero el tanto de Morientes en el 83' acabó siendo decisivo. En la vuelta, el conjunto del Principado remontó el gol inicial de Raúl por medio de Giuly, que firmó un doblete, y nuevamente Morientes (3-1).
"No veo ningún parecido entre la eliminación en Mónaco y la reciente del Real Madrid ante el Bayern. El primer partido lo jugamos en casa, con un margen bastante bueno. El segundo, en Mónaco, hicimos un partido muy malo, nos recuperaron la desventaja y es como si lo hubiéramos tirado por la ventana [...] Ese año deberíamos haber ganado la Champions".
Además, el de Almada cuenta también que este año ha sido diferente porque "el Madrid empezó perdiendo en casa con el Bayern", y aunque "allí jugó muy bien, no consiguió pasar a la semifinal".
El techo del Real Madrid en Europa es el más alto de todos, y eso lo bien lo sabe Luís Figo. "Por el prestigio que tiene el Madrid, y por los jugadores, a sí mismo se pone presión y responsabilidad, cada año es uno de los equipos punteros para ganar la Champions. No necesitas que te metan más presión fuera, porque ya lo sabes por lo que significa jugar en el Madrid", concluye.