El sacrificio de Luís Figo que valió una Champions en 2002
El futbolista portugués jugó lesionado en la final de Glasgow ante el Bayer Leverkusen, pero terminó levantando la única Copa de Europa en su currículum.
Luís Figo tiene una carrera envidiable. Durante los diez años que estuvo en España, tanto con Barcelona como Real Madrid, ganó todos los títulos posibles, pero hubo uno que le quedó especialmente marcado en su recuerdo.
Hablamos de la Liga de Campeones de 2002, recordada por el inigualable golazo de volea de Zinedine Zidane en Hampden Park, que bien hubiera valido el Puskas de haber existido entonces.
"Fue un año complicado. Tuve una lesión grave en el tobillo", cuenta el actual embajador de Betfair en un nuevo episodio de Figosofadas, donde repasa las mejores memorias y secretos sobre la Champions League y desvela por qué es un torneo tan mágico.
"El año que el Madrid no gana nada es extremamente negativo"
El sufrimiento valió la pena
Durante su etapa en el Barça, Figo solamente estuvo cerca de ganar la mayor competición de clubes en una ocasión, en la temporada 1999/00, pero se topó en semifinales con un Valencia que atravesaba una época dorada.
En su primer intento con el Real Madrid también se quedó a las puertas de la final tras caer con el Bayern Múnich, aunque al año siguiente fue la vencida, no sin un sacrificio que a día de hoy todavía emociona al propio jugador luso cuando lo recuerda.
"Me lesioné en marzo, en un partido de Champions. Pensaba que era únicamente un esguince de tobillo, pero era más que eso. Después tuvimos la final de Copa, en el centenario del club, en el Santiago Bernabéu. Jugué como pude, infiltrado, pero eso me hizo estar el resto de la temporada sin estar al 100 %. Siempre quieres contribuir, siempre quieres jugar. Sufrí bastante en la recuperación".
Un año muy cargado para muchos futbolistas, incluido Figo, que viajó con su selección hasta Asia para disputar la Copa del Mundo. "Estuvimos en el Mundial de Corea y Japón, y solo me sentía al 100 % cuando terminaron las vacaciones y empezó la nueva temporada".
¿Por qué fue tan mágica aquella Champions?
"Porque es la única que he ganado", comenta Figo entre risas. Lo cierto es que el Real Madrid hizo semifinales, cuartos y octavos en los últimos tres años del luso en Chamartín, y con el Inter solo se coló una vez entre los ocho mejores. Curiosamente, el año después de colgar las botas, los nerazzurri ganaron la Champions.
"Para todos los profesionales es un sueño por cumplir. Al menos, para mí, desde que era pequeño. Se trata de la mejor competición de clubes y la que más difícil es de conseguir", añade.
Para tomar dimensión, futbolistas como Harry Kane, Francesco Totti, Ronaldo Nazario, Zlatan Ibrahimovic o Antoine Griezmann, por ejemplo, nunca han podido alzar los brazos en esta competición, que no solo exige talento, también una fortaleza mental y una competitividad que está al alcance de muy pocos.